Consejos para hipocondriacos

En esta época es probable que muchos nos sintamos hipocondriacos. Que temamos constantemente estar enfermos.

Este es mi caso. En momentos de estrés, soy hipocondriaco. En el contexto de salud mundial actual y el estrés generado por esto, he sentido con fuerza en estos días esos pensamientos de miedo. En este video les comparto qué podemos hacer para aliviar el malestar de creer que estamos enfermos.

(Y una gran bendición a todos aquellos que sí están enfermos en este momento. Toda mi luz y los mejores deseos. Que puedan atravesar este momento difícil y recibir la paz y el crecimiento espiritual que los espera cuando lo atraviesen).

Este es el video en el que hablo sobre cómo lidiar con pensamientos hipocondriacos:

Suscríbete a mi blog y recibe en tu correo cada una de mis reflexiones.

Aficiones sanas

En momentos de cuarentena ayuda mucho tener una afición sana. Una actividad que nos divierta, nos relaje y nos dé vitalidad.

Al pasar tanto tiempo en un mismo sitio, es normal que la energía se acumule. Una afición sana nos da la oportunidad de canalizar esa energía de forma constructiva.

Una afición sana se caracteriza porque después de realizar la acción nos sentimos bien. Y esa sensación de bienestar perdura y se incrementa entre más profundizamos en nuestra afición. En esto se diferencia de una adicción. Pues la adicción se caracteriza por que nos lleva a sufrir.

Así pues, te invito a que en este tiempo busques una afición sana, algo que te llene de luz y de dicha. Si no la tienes, es un buen momento para empezar. Cualquier cosa que quieras aprender está a un click de distancia.

En mi caso, una de mis aficiones preferidas en estos días es tocar piano. No soy muy bueno ello, pero lo disfruto inmensamente, y hay un gran poder en hacer lo que amamos, así no seamos “buenos” en ello.

Recomendado: La bendición que nos dan quienes aman lo que hacen.

Aquí te comparto un video en el que interpreto una de mis piezas preferidas de Johann Sebastian Bach, cuya música siempre ha sido una puerta de entrada a la espiritualidad para mí. Cuando toco u oigo sus composiciones, me me relajo y conecto con algo elevado. Busca también una música o una forma de arte que te conecte y te inspire.

Suscríbete a mi blog y recibe en tu correo cada una de mis reflexiones.

Es momento de dar lo mejor de nosotros

Ahora es cuando el mundo más necesita de nuestra luz. Y ahora tenemos una oportunidad en la que la vida nos empuja a encontrar esa luz en nuestro interior y encenderla con más fuerza que antes.

Te invito, pues, a mirar cómo puedes usar esa situación para sanar. Te invito a que mires con atención qué heridas salen a la superficie para que las sanes. Te invito a que mires qué talentos estaban dormidos que ahora tienes oportunidad de despertar y compartir.

Y te invito, sobre todo, a que des lo mejor de ti y compartas lo que tienes con el mundo. Tienes más para dar de lo que crees. Y hay más gente que necesita de tu luz y tus dones ahora. ¡Ánimo! Que sea este un tiempo para dar, para crecer y para apoyar a los demás. Tal vez no puedas darles un abrazo o un beso, pero sefuro que, si miras con atención, encontrarás la forma ayudarnos y de esparcir tu luz.

Como parte de la situación de cuarentena en la que muchos nos encontramos, y de los retos económicos, sociales y de relaciones personales por los que muchos pasarán, he decidido, por mi parte, contribuir de la siguiente manera:

  • Trataré de hacer un video en Instagram Live todos los días en mi canal de Instagram.
  • Trataré de subir dos videos semanales en mi canal de YouTube.
  • Estaré escribiendo a diario artículos en este blog.
  • Crearé y compartiré gratuitamente un curso de meditación acompañado de varias meditaciones guiadas.
  • Y lo más importante: seguiré sintiendo mis emociones y sanando, pues entre más sano esté interiormente, más será la luz que podré compartir con los demás.

Todo esto es, por supuesto, además de un compromiso que me motive a dar lo menor de mí, una invitación a que busques tú qué puedes dar. Al dar, tomarás consciencia de lo que ya tienes y podrás ver tu abundancia. Y así, tu abundancia y tus dones también se multiplicarán.

[Este texto surgió originalmente como parte de este video que compartí en mi cuenta de Instagram].

Suscríbete a mi blog y recibe en tu correo cada una de mis reflexiones.

Es momento de asumir responsabilidad

Hoy que escribo esto estuve en una jornada de meditación (remota, por supuesto) con alumnos y maestros discípulos de la maestra Isha Judd. Fue una experiencia importante y poderosa para mí. Y quiero compartir un poco de ella. Por eso los invito a ver este video que ella grabó sobre tomar responsabilidad en esta época en la que ha llegado el coronavirus.

El sis tema de meditación de Isha Judd ha sido una de mis principales prácticas espirituales en los últimos 12 años. Y me ayudó, la jornada de hoy, a conectarme con mis emociones. Con el miedo y la tristeza que me causa esta situación.

Y veo que una forma de ayudar a sanar el mundo es hacernos responsables por lo que sentimos. Es una herida que está en mí la que esta situación me muestra. Por tanto, es mi responsabilidad sanarla.

Culpar al afuera me convierte en víctima, me quita poder y me vuelve irresponsable. Por eso resonó tanto conmigo este video: porque no es momento de culpar. Es momento se asumir responsabilidad y de elegir en qué nos enfocamos y qué queremos dar en este momento. Podemos hudirnos en el miedo o anclarnos en el amor y dar y compartir nuestra luz.

Es momento para dar lo mejor de nosotros. Es momento para brillar con más intensidad que nunca. Es momento para trabajar en unidad y a través de ese trabajo reconocer la unidad más profunda, en la que todos en nuestra escencia somos Uno.

Muchas bendiciones y buena salud para todos. Quedémonos en casa si podemos. Seamos responsables y aprovechemos esta situación para sanar y para dar lo mejor de nosotros.

Con cariño,

David González

Suscríbete a mi blog y recibe en tu correo cada una de mis reflexiones. Y te invito también a conocer a Isha Judd.

Image result for isha judd

Cómo tener paz en medio de la incertidumbre

En momentos de incertidumbre y crisis, es normal que la mente tome el control y el miedo se apodere de nosostros. En este video te comparto cómo he estado viviendo los sucesos actuales y doy algunos consejos para hacerles frente y para aprovechar este momentos para crecer espiritualmente y sanar.

Te envío muchas bendiciones y espero que pases está época en paz y con buena salud. Y, además, te deseo que ojalá aproveches este momento para crecer y dar lo mejor de ti.

Te invito entonces a ver este video que hice con mucho cariño:

Suscríbete a mi blog y recibe en tu correo cada una de mis reflexiones.

Emociones en tiempos de crisis

Las crisis son grandes oportunidades para crecer. Son momentos en los que nuestros miedos e inseguridades salen a flote y tenemos, por tanto, una oportunidad para sanarlos. Son momentos en los que nos vemos forzados a evolucionar y a desarrollar capacidades que habrían permanecido dormidas de otra forma. Son un espejo en el que miramos qué tanto hemos avanzado en nuestro camino y vemos aquello que nos falta.

En estos momentos, en los que el miedo inunda los medios de comunicación y muchos sentimos que el peligro se cierne sobre nuestras vidas, tenemos una gran oportunidad. ¿Cuál es la mejor manera de aprovecharla?

Recomendado: ¿Qué hacer ante el miedo que suscitan las crisis?

Mi principal consejo es que no escapes de tu incomodidad y sientas tus emociones.

Las crisis detonan nuestros miedos y sacan a la luz lo que no hemos sanado. Yo, por ejemplo, no le tengo mucho miedo a la muerte, pero tengo tendencia a sentirme culpable. Así, la pandemia actual hace que tenga miedo a contagiar a alguien y me lleno de miedo de hacerle daño a los demás.

Sentir esto es muy incómodo. Cuando surgen esas emociones y esos patrones de pensamiento, muchas veces quiero escapar. Busco refugiarme en distracciones o adicciones. Miro noticias en internet para tener una ilusoria sensación de control. Creo problemas a mi alrededor de manera inconsciente para tener algo de qué preocuparme y quitar así mi atención del miedo más profundo que subyace en el fondo.

Cuando huyo de mis emociones y de mis pensamientos, estas se convierten en un ruido de fondo. Constantemente hay una angustia sutil que me impide estar pleno y en paz.

Pero, sobre todo, cuando hago esto pierdo una oportunidad para sanar.

Cuando me permito mirar mis emociones de frente, es incómodo, pero así les permito mostrarme aquellas partes en mi interior que no han sanado. De esta manera, esas emociones se convierten en el camino a la sanación.

Al comienzo, sentir las emociones genera mucha resistencia. Pero cuando vamos más profundo y nos conectamos de verdad, les permitimos salir y sobreviene luego un gran alivio. Todo aquel que se haya permitido llorar y se haya entregado completamente a su llanto sabrá de la paz y el alivio que vienen luego. Así mismo sucede con el miedo, la rabia y la angustia. Es como abrir una herida para drenar la materia que se ha estado descomponiendo adentro. Allí había estado todo el tiempo, solo que no nos dábamos cuenta porque no había síntomas evidentes.

Por supuesto, abrir la herida duele mucho y por eso es naturar que prefiramos evitar que esto suceda. Pero hay una gran sanación cuando ocurre si usamos la oportunidad para que salga a la luz lo que había oculto allí.

Ese miedo que experimento ahora a hacerles daño a los demás no es nuevo. Me ha acompañado desde pequeño y ha salido a la luz en varias ocasiones muy diversas. Esta crisis, pues, no es la causa. Es solo una oportunidad más que la vida me da para tomar consciencia de esos miedos y sanarlos.

Así pues, en estos días, en los que muchos pasaremos gran cantidad del tiempo en casa, aprovecha para pasar tanto tiempo contigo como sea posible y siente tus emociones. Antes de ver las noticias, siente tus emociones. Antes de comer, siente tus emociones. Antes de discutir con alguien, siente tus emociones.

Ayuda mucho, al sentir las emociones, hacer una práctica espiritual. Meditar ayuda. Hablar con alguien consciente ayuda. Escribir ayuda. Llorar ayuda. Si hay rabia, golpear una almohada ayuda.

Y un último consejo: agradece

Esa emoción incómoda es una oportunidad para crecer. Ese miedo es una oportunidad para crecer. Ese desafío laboral, económico, de salud o a nivel de relaciones es una oportunidad para crecer. Depende de nosotros aprovechar esa oportunidad, pero está ahí.

¡Qué bendición es poder ver nuestras heridas de frente, para poder así sanarlas! Tal vez la vida nos está dando aquello que más necesitamos, tanto a nivel personal como a nivel colectivo.

Cuando agradecemos, nos abrimos a recibir el regalo. Es como regar la semilla, en vez de quedarnos quéjandonos ante la aridéz de la tierra que la cubre.

Mira, pues, en qué áreas estás creciendo ahora. Mira qué desafíos tienes y aspectos de tu vida están saliendo a la luz. Y agradece cada una de esas situaciones.

Para muchos, esta crisis será un llamado. Un llamado para ver qué están haciendo con sus vidas. Para ver el estado real de sus relaciones. Para ver qué tanto aman lo que hacen a diario. Y eso también es algo para agradecer.

Tal vez es gracias a eso que ahora estás leyendo y absorviendo estas palabras. Es por eso tal vez que te has abierto a ir más profundo dentro de ti, como seguramente es el caso si llegaste hasta aquí en la lectura.

Agradezco por la oportunidad de sanar y de servirte en tu sanación ahora. Y te invito a agradecer por ese crecimiento que estamos teniendo juntos, por esa unidad de la que nos estamos dando cuenta gracias a la necesidad de trabajar de manera conjunta.

Te envío luz y muchas bendiciones,

David González

Suscríbete a mi blog y recibe en tu correo cada una de mis reflexiones.

¿Por qué aceptar lo inaceptable?

Muchas prácticas espirituales recomiendan la aceptación. Recomiendan rendirnos al momento como camino para la paz.

Puede surgir, sin embargo, la pregunta de por qué aceptar lo inaceptable. ¿No sería mejor acaso luchar por cambiarlo y crear así una mejor realidad?

Ante esto hay que aclarar que la aceptación no tiene que ver con dejar de hacer cosas en el plano externo. Si hay algo que podemos hacer para mejorar algunas cosas o evitar otras, podemos hacerlo desde un estado interno de aceptación.

La aceptación es de este momento, que ya es como es. No podemos aceptar el futuro porque no existe. Aún no hay nada que aceptar o rechazar. Podemos, sí, aceptar nuestros pensamientos acerca del futuro, pero esos pensamientos siempre ocurren en el presente. Y mientras aceptamos lo que ya es, podemos emprender acciones para crear algo mejor y más bello.

Rechazar lo que no se puede cambiar es demente, pues sólo puede dar lugar al sufrimiento. Por tanto, rechazar lo que ya es es demente, pues no se puede cambiar el hecho de que ya es. Quizás en 5 minutos o incluso 10 segundos sea diferente, pero en este momento ya es, y eso no se puede cambiar.

La aceptación, entonces, no es pasividad ni conformismo. La aceptación es hacer las paces con la vida y dejar de pelear con lo que no se puede cambiar. Y esto es compatible con luchar por crear un mejor mañana y con mejorar, sanar y embellecer nuestro alrededor.

Haz las paces con este momento. Sea como sea. Si puedes crear mejores condiciones, hazlo, pero en paz y en profunda armonía con este momento, que es la vida misma. Cuando actúas desde la paz y la armonía, es más fácil producir cambios, y estos cambios serán más poderosos y vibrarán en una mayor frecuencia.

…y si no puedes hacer nada para cambiar la situación, si no puedes evitar que el futuro sea igual que el presente, practica el arte de la más profunda rendición. Puede haber paz allí, en medio de eso, aunque ahora parezca imposible. Hay muchos ejemplos de personas que han encontrado la paz y la plenitud en situaciones muy difíciles, como estar en prisión o en un campo de concentración, tener una enfermedad o una discapacidad muy limitante, o perder todo en el plano externo, tanto las cosas materiales como los seres queridos.

No estoy diciendo que sea fácil. Estoy diciendo que es posible, pues así nos lo han mostrado algunos maestros.

Pero enfatizo en que esta práctica de la aceptación no debe usarse como una regla a seguir con la cual juzgarnos. Si no puedes aceptar, está bien; no te juzgues por eso. Empieza por aceptar amorosamente el punto en el que te encuentras.

Comienza por aceptar que no puedes aceptar. Comienza por aceptarte a ti mismo, a tus emociones y pensamientos en este momento. Comienza por aceptarte como eres en este momento, y esto incluye tu incapacidad para aceptar.

Esta profunda aceptación de nuestra incapacidad para aceptar es la base del amor por nosotros mismos. Y cuando ese amor crezca, te dará la fuerza y la paz para aceptar lo que ahora parece inaceptable. Pero ahora no te pelees contigo mismo. Ámate exactamente como eres. Ese amor no hará que sigas perpetuando tus errores. Por el contrario: te dará la fuerza y la energía para superarlos y crecer en la medida en que te sea posible.

Suscríbete a mi blog y recibe en tu correo cada una de mis reflexiones.

Cómo dejar la culpa

La culpa ha sido uno de los grandes retos en mi camino de crecimiento personal. Me impide disfrutar la vida y no ayuda a cambiar la realidad para bien.

Cuando nos sentimos culpables, en vez de ayudar al mundo, le negamos nuestros regalos, pues estamos en una vibración baja en la que creemos que no somos dignos de recibir amor y que no tenemos nada valioso que dar.

Por eso, para crecer espiritualmente es esencial que dejemos la culpa de lado. Pero ¿cómo? En este video profundizo en el tema de la culpa y doy algunos consejos que han funcionado para mí.

Suscríbete a mi blog y recibe en tu correo cada una de mis reflexiones.

El arte de esperar

Usualmente, cuando esperamos algo estamos ansiosos e impacientes. Por ejemplo, cuando esperamos en la fila para el banco, o esperamos en un restaurante a que un amigo llegue, o esperamos a que llegue el resultado de un examen.

Ante la impaciencia, muchas veces buscamos distracciones para “matar el tiempo” mientras sucede aquello que esperamos.

¿Qué le estamos diciendo a la vida en esos momentos? Le estamos diciendo “Este momento no es valioso para mí, es sólo un obstáculo que se interpone entre mí y lo que quiero”.

Estamos aquí, pero queremos estar allá. No queremos este momento, deseamos ya saltar al futuro. Y entonces nos perdemos la vida, pues la vida es siempre ahora.

Aprender a disfrutar mientras esperamos es, por tanto, aprender a honrar siempre a la vida.

La próxima vez que estés esperando y quieras distraerte o sientas ansiedad por saltar al futuro, espera, para. Hay aquí una oportunidad para entrar en comunión con el momento presente, con la vida misma.

Suscríbete a mi blog y recibe en tu correo cada una de mis reflexiones.

No te ahogues en tus pensamientos

¿Cuándo nos ahogamos en nuestros propios pensamientos? Cuando creemos todo lo que dicen.

Si tenemos patrones de pensamientos compulsivos que se enfocan en lo que está mal, como a menudo me sucede, creeremos estar en constante peligro a menos que los observemos.

Esa es la clave: observar los pensamientos, tomar consciencia de ellos.

Cuando reconocemos que estamos en un patrón de pensamiento, sabemos que lo que nos dice no es real. Entonces nuestras acciones y nuestras decisiones, así como los pensamientos subsiguientes, ya no se ven afectados. En otras palabras, vemos a través del velo de nuestros pensamientos.

Observa pues tus pensamientos. Toma distancia. Obsérvalos como si fueran los pensamientos de alguien más. No te identifiques con ellos, pues no eres ellos. Obsérvalos pasar como mirarías las nubes en el cielo, permitiendo tranquilamente que una llegue y otra se disuelva, sin aferrarte a las que tienen formas bellas y sin angustiarte cuando aparecen oscuras y densas, pues sabes que, al igual que todas, son pasajeras y no pueden hacerte daño.

Suscríbete a mi blog y recibe en tu correo cada una de mis reflexiones.