La danza entre el ser y el hacer: una nueva forma de manifestar

Hace poco entré a un grupo de Facebook llamado “Manifestación consciente con Eckhart Tolle” (el grupo es en inglés). Me gustó mucho el mensaje de Eckhart que recibí de bienvenida:

“A través de los años, mucha gente me ha preguntado sobre cómo encontrar su propósito en este mundo y cómo eso se relaciona con el despertar espiritual.

Es una pregunta muy importante.

Por una parte, el propósito de tu vida se encuentra en las actividades que realizas en lo que llamo “la dimensión horizontal” (o la dimensión del hacer).

Muchas de las enseñanzas sobre manifestación se enfocan casi exclusivamente en esta dimensión, sugiriendo que, si obtienes lo que deseas, serás feliz. Pero esto es una falacia; todo el mundo eventualmente se da cuenta de que, si sólo opera en la dimensión horizontal, podrá obtener lo que desea, pero eso no los satisfará en última instancia.

Hay otra dimensión que llamo “la dimensióm vertical”, o la dimensión del ser, de la cual es igualmente importante ser concientes cuando hablamos de manifestación. La maestría en esta vida es tener ambas en tu vida. A veces llamo eso la.danza entre el ser y el hacer (no como cosas separadas, sino actuando de manera conjunta), el ser y el hacer como una sola cosa.

El universo ha estado creando de manera continua por millones de años. Pero puede ser que la siguiente etapa en la creación es una muy diferente de aquella en en la que el universo ha estado creando durante los últimos millones de años. A medida que la humanidad despierta, también despertarán nuestros poderes para crear un cambio verdadero en nuestro planeta.”

Me encantó esa reflexión. Es momento de crear de manera diferente. No se trata de buscar a través de lo que creamos algo que nos complete. Se trata de encontrar en nuestro ser (lo que Eckhart Tolle llama la dimensión vertical) la plenitud y la dicha, y de crear a partir de ese estado.

Suscríbete a mi blog y recibe en tu correo cada una de mis reflexiones.

Puedes crear lo que quieres en este momento

Cuando pensamos en crear nuestra realidad, por lo general nos enfocamos en emprender acciones encaminadas hacia un resultado que deseamos en el futuro. Y eso, sin duda, es grandioso. Si queremos una bella casa nueva, es una buena idea ir a buscar los materiales y diseñar los planos. Sin embargo, estas acciones sólo corresponden al aspecto superficial del proceso mediante el cual creamos nuestra realidad, que consiste en modificar lo que percibimos como nuestro mundo exterior.

La forma más profunda y poderosa de crear nuestra realidad es ir adentro, al corazón, y crear allí la experiencia que deseamos en este momento. Podemos crear allí una gran experiencia de abundancia, amor, gratitud y plenitud que no depende en absoluto de nuestras circunstancias externas. En esa experiencia, nos damos cuenta de que tenemos ya todo lo que podríamos necesitar para ser felices. Nos damos cuenta de que este momento, este preciso instante, es un regalo sagrado.

Cuando creamos en nuestro interior esta experiencia de plenitud, nos alineamos con la vida y nuestras acciones fluyen sin esfuerzo, pues creamos impulsados por el amor, cuya naturaleza es crear. Creamos, no porque necesitemos algo externo para ser felices, sino por el impulso natural de seguir nuestro corazón.

Además, cuando experimentamos plenitud interna, nuestra vibración se eleva y atraemos naturalmente aquellas situaciones externas que resuenan con esa vibración. Entonces manifestamos con facilidad también aquello que deseamos en en plano externo. Pero esto es solo un bono, un regalo extra y secundario, pues en la plenitud ya está todo, ya nos sentimos completos.

Tomar acción es maravilloso. Pararnos de la cama y ponernos en marcha es parte indispensable del proceso de crear nuestra realidad. Pero, para que esas acciones estén impulsadas por una chispa divina, debemos ir al corazón.

Si quieres crear tu realidad, comienza por este preciso momento. Comienza por sanar, comienza por encender el fuego en tu interior. No tienes que esperar al futuro para crear una vida plena, abundante y maravillosa. Esa vida se encuentra ya aquí. Realmente, podría decirse que, más que crear esa realidad, se trata de sanar nuestra percepción y darnos cuenta de que ya tenemos y somos todo aquello que jamás podríamos llegar a desear en lo más profundo de nuestro corazón. Ahora.

Foto tomada de la cuenta de Instagram de @samphoum

Suscríbete a mi blog y recibe en tu correo cada una de mis reflexiones.