Cuatro claves de Eckhart Tolle para manifestar lo que queremos

Voy en la mitad de mi curso de manifestación con Eckhart Tolle y quise hacer este video para explicar cuáles han sido las enseñanzas más importantes que me ha dejado.

  1. Para que la manifestación sea realmente satisfactoria, debemos primero conectarnos con nuestro Ser más profundo. Si creamos desde el ego, nunca estaremos realmente satisfechos.
  2. Cuando creamos desde nuestro Ser más profundo, debemos preguntarle a la vida qué es lo que quiere de nosotros, qué quiere crear a través nuestro. A veces nos dirá que sigamos haciendo lo que ya estamos haciendo, y a veces nos dirá que cambiemos. A veces nos dirá que no hagamos nada. Es decir: estar jugando a crear y manifestar cosas externas no es para todo el mundo. No creas que debes manifestar algo sólo porque manifestar, crear y emprender está de moda. Asegúrate de que estás respondiendo a un llamado profundo, que viene de tu conexión con la vida.
  3. Es importante distinguir cuando estamos actuando desde el ego y cuando estamos actuando desde nuestro Ser más elevado. Una señal al respecto es que, cuando actuamos desde el ego, le damos más importancia al futuro que al momento presente. Es decir, este momento, que es el lugar donde ocurre la vida, se convierte sólo en un medio para llegar a otro lugar, pero deja de tener valor por sí mismo. Otra señal es que, cuando actuamos desde el ego, los obstáculos nos generarán un gran malestar. Al estar apegados al resultado, veremos a los obstáculos como enemigos y les tendremos miedo. Por tanto, sentiremos una gran cantidad de ansiedad y estrés. En cambio, cuando actuamos motivados por nuestro Ser más elevado, vemos a los obstáculos de manera más sana. Entonces simplemente buscamos la manera de solucionarlos o superarlos, pero no nos sentimos personalmente atacados por ellos ni tenemos miedo o ansiedad, pues sabemos que estaremos bien incluso si no logramos el objetivo. Y esa es una señal de que estamos conectados con nuestro Ser: disfrutamos el viaje. Este momento es lo más importante. EL objetivo es secundario, es sólo algo adicional, pues la plenitud y la satisfacción ya están aquí.
  4. Una forma muy poderosa de resolver los problemas es aprender a estar en silencio interior. Cuando estamos en silencio, encontramos respuestas que vienen de una fuente más elevada. A veces, la razón por la que no podemos solucionar los problemas es que no somos capaces de dejar de pensar. Por tanto, Eckhart Tolle recomienda que, al enfrentar problemas complejos, alternemos entre el pensamiento enfocado y el silencio interior. Enfócate en el problema, piensa en las posibles soluciones. Pero luego relájate, suelta y conéctate con el silencio. Ese equilibrio te permitirá encontrar soluciones mucho más creativas de aquellas a las que podrías llegar sólo a través de tu mente limitada.

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El primer paso para crear lo que quieres

Como les conté en algunas entradas previas, estoy haciendo un curso de manifestación con el maestro Eckhart Tolle. Hoy quiero compartir con ustedes los fundamentos de la manifestación según este maestro. Es decir, el primer paso.

La idea de manifestar es muy atractiva. Es la idea de que podemos materializar nuestros deseos, de que podemos cambiar nuestra realidad si cambiamos nuestros pensamientos y elevamos nuestra vibración.

Sin embargo, si la manifestación se quiere usar como parte de un proceso de crecimiento espiritual, es necesario vigilar que quien esté al mando sea nuestro Ser más elevado. Si quien está al mando es el ego, la idea de manifestar no nos ayudará a crecer espiritualmente y puede, por el contrario, hacer que nuestro ego sea más denso, lo que en última instancia nos llevará a la insatisfacción y al sufrimiento.

El ego cree que encontrará la plenitud afuera. Cree que la razón de su insatisfacción es que le faltan cosas o experiencias. “Si tuviera aquello o pudiera hacer aquello otro, entonces me sentiría realizado y pleno”, piensa el ego. Pero esto es sólo una ilusión. No hay nada que le pueda dar satisfacción permanente al ego; es insaciable, pues la insatisfacción es parte fundamental de su naturaleza.

Por tanto, si queremos crear algo en nuestra vida que nos traiga satisfacción, el primer paso es asegurarnos que no es nuestro ego quien está en control. ¿Y cómo saber si es el ego el que está en control? Hay varias señales. Una señal clara es que el ego está enfocado en el futuro. Es decir, cuando el ego desea manifestar algo, le da más importancia al futuro que al momento presente. Usa el presente sólo como un medio para llegar al futuro, pero no se permite vivir plenamente en el presente. No puede hacerlo, pues, cuando estamos completamente presentes, el ego desaparece, al menos mientras estamos presentes.

Otra señal es el apego que el ego tiene por la experiencia o cosa que desea materializar. Este apego implica que el ego sufrirá si no consigue eso que desea y que, por tanto, sentirá gran ansiedad ante cualquier obstáculo que surja en su camino. Así, nuestra reacción ante los obstáculos que se nos presentan nos muestra también si es el ego el que está a cargo. Si los obstáculos nos generan gran malestar emocional, miedo e incluso rabia, es una señal de que el ego está al mando. Cuando actuamos motivados desde nuestro Ser más elevado, podemos hacerles frente a los obstáculos de una manera más sensata. Aceptamos que son parte del camino y buscamos la forma de superarlos, pero no los tomamos como un ataque personal, pues nuestro bienestar no depende del resultado.

Cuando estamos motivados por nuestro Ser más elevado, el objetivo es secundario y lo más importante es el viaje, el paso que estamos dando en cada momento, en este momento. Una señal de que estamos alineados con nuestro Ser es que disfrutamos de lo que hacemos. Cada cosa que hacemos nos trae gozo. Por tanto, incluso si no lográsemos el objetivo que perseguimos, la habremos pasado bien, habremos vivido felices mientras caminábamos hacia allá.

¿Estás disfrutando lo que haces ahora? ¿Lo estás disfrutando tanto que, incluso so no llegaras a donde quieres, podrías decir que te sientes satisfecho con tu viaje?

No importa qué tan rápido corras. Si estás yendo en la dirección equivocada, no llegarás a donde quieres. Es por esto que el primer paso en el proceso de manifestar es mirar cuál es nuestra motivación más profunda. Mirar qué es lo que realmente queremos. Mirar qué es lo que nos hace vibrar alto, qué es lo que nos procura felicidad. Y para esto el silencio es una gran ayuda. Cuando nos permitimos estar en silencio interior, podemos oír a nuestro ser más elevado y tomamos consciencia de nuestro propósito.

Mira, pues, cómo te sientes con cada paso que estás dando y asegúrate de que vas hacia donde realmente quieres. Asegúrate de que estás siguiendo a tu corazón y no a tu ego. Este es el primer paso.

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Eckhart Tolle y la ley de la atracción

Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidas.

Marcos 11:24

Hace poco me inscribí en un curso sobre manifestación consciente con el maestro Eckhart Tolle, y quiero compartirles lo que he ido aprendiendo.

Por ahora, hay una idea de Eckhart sobre la manifestación que me ha gustado bastante.

Supongamos que queremos manifestar una nueva casa más bella que la que tenemos. Quizás en la naturaleza, rodeada de animales y un bello bosque.

Un ejercicio típico para manifestar lo que queremos es visualizarlo. En este caso, cerramos los ojos e imaginamos que ya vivimos en esa casa.

Tener en nuestra mente una imagen de la casa, sin embargo, no es sufuciente. Ayuda, pero es sólo el primer paso.

Lo que realmente importa es nuestro estado de consciencia. El truco es sentirnos como si ya estuviéramos viviendo allí; sentir realmente la dicha, la plenitud, la paz y el gozo de estar viviendo en esa casa, ahora.

Como se ve, esto va más allá de construir imágenes mentales. Se trata de elevar nuestra vibración a un estado de dicha y plenitud.

Si realmente hemos hecho bien el ejercicio, dice Eckhart, al obtener la casa no nos vamos a sentir diferente de como nos estamos sintiendo ahora, ¡pues justo ahora ya nos sentimos como si tuviéramos la casa!

Por tanto, cuando realmente elevamos nuestro estado interno y experimentamos de antemano el gozo de tener lo que deseamos, el apego desaparece. Esto es así porque, como ya nos sentimos plenos, como ya estamos en dicha, como ya experimentamos el bienestar de tener esa cosa, no sentimos ninguna necesidad por tenerla; en cierto sentido, ya la tenemos.

Y es entonces cuando manifestación sucede. Nuestra vibración está completamente alineada con nuestro deseo. No hay conflicto, carencia ni apego. Sólo hay plenitud. Nuestro estado interno es exactamente el estado interno de alguien que ya tiene esa casa.

Como se puede ver, al manifestar desde ese lugar, nuestro poder está siempre en el momento presente, no en el futuro. Nuestra plenitud está ya aquí y ahora. No llegará cuando tengamos la casa. Cuando la casa se manifieste externamente será sólo un reflejo de lo que ya sentimos adentro ahora.

Ese es el sentido de las palabras de Jesús en la cita al comienzo. Creer que ya lo hemos recibido, creerlo realmente, implica sentirnos como si ya lo tuviéramos; sentirnos exactamente igual. En ese estado, lo que sobreviene frente al universo no es una petición, sino un cántico de gratitud. Pues, ¿para qué pedir si ya estamos experimentando lo que deseamos? En ese estado, lo natural es agradecer la dicha que estamos experimentando. Y esa gratitud, esa vibración, naturalmente se reflejan en nuestro mundo exterior. Y de pronto se manifiesta la casa. Y la seguimos gozando en el plano externo, porque ya la veníamos gozando desde nuestro interior. La manifestación externa es sólo un bono, un extra; en realidad, ya teníamos lo que queríamos.

Si identificamos miedo, carencia, ansiedad o dudas, es una señal clara de que no estamos alineados completamente con nuestro deseo. Nuestra fe no es completa. Y desde ese lugar, nuestro poder de manifestación es limitado.

Así pues, entrenémonos en gozar ya, ahora, de aquello que deseamos. Si realmente lo puedes visualizar, entonces ya lo puedes disfrutar. Justo ahora.

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Cómo crear tu realidad interior

Si lo eliges, puedes ahora enfocarte en tu mano derecha. No tienes que moverla. Puedes simplemente elegir sentirla y podrás sentir su vida vibrando ahora.

Esa es una de las formas más poderosas de canalizar el poder del Universo que reside en nosotros: a través de nuestra atención.

Podemos elegir en qué queremos enfocar nuestra consciencia. Y este es un acto muy poderoso.

Podemos, a cada momento, elegir enfocarnos en el Amor o enfocarnos en el miedo. Podemos enfocarnos en la energía que vibra en nuestro corazón o podemos enfocarnos en las cosas que creemos que están mal en nuestra vida.

Esto requiere de práctica, pues nuestra atención tiene inercia. Tiene a enfocarse automáticamente en aquello en lo que la hemos entrenado. Sin embargo, tenemos el poder de entrenarla de nuevo y reprogramarla.

Elige enfocarte en la bondad.

Elige enfocarte en la paz, la abundancia y la dulzura.

Elige enfocarte en el fuego sagrado que arde en tu corazón. Y a medida qu te enfoques en ese fuego, arderá con más fuerza, pues aquello en lo que nos enfocamos crece.

A través de nuestra atención podemos crear nuestro estado interno. Una vez hemls adquirido práctica, podemos pasar del desasociego a la dicha y la plenitud sólo con elegirlo.

Esa es mi experiencia. No siempre elijo vibrar alto, pero lo he hecho y sé que tengo el poder. Y ese poder está también en ti.

Entrenémonos, pues, en elegir aquello que deseamos experimentar. Empecemoa ahora, justo ahora. Elijo el amor. Elijo el silencio y la calidez de mi corazón. Y tú, ¿qué elijes?

Foto tomada de la cuenta de Instagram de @herman.strydom

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La danza entre el ser y el hacer: una nueva forma de manifestar

Hace poco entré a un grupo de Facebook llamado “Manifestación consciente con Eckhart Tolle” (el grupo es en inglés). Me gustó mucho el mensaje de Eckhart que recibí de bienvenida:

“A través de los años, mucha gente me ha preguntado sobre cómo encontrar su propósito en este mundo y cómo eso se relaciona con el despertar espiritual.

Es una pregunta muy importante.

Por una parte, el propósito de tu vida se encuentra en las actividades que realizas en lo que llamo “la dimensión horizontal” (o la dimensión del hacer).

Muchas de las enseñanzas sobre manifestación se enfocan casi exclusivamente en esta dimensión, sugiriendo que, si obtienes lo que deseas, serás feliz. Pero esto es una falacia; todo el mundo eventualmente se da cuenta de que, si sólo opera en la dimensión horizontal, podrá obtener lo que desea, pero eso no los satisfará en última instancia.

Hay otra dimensión que llamo “la dimensióm vertical”, o la dimensión del ser, de la cual es igualmente importante ser concientes cuando hablamos de manifestación. La maestría en esta vida es tener ambas en tu vida. A veces llamo eso la.danza entre el ser y el hacer (no como cosas separadas, sino actuando de manera conjunta), el ser y el hacer como una sola cosa.

El universo ha estado creando de manera continua por millones de años. Pero puede ser que la siguiente etapa en la creación es una muy diferente de aquella en en la que el universo ha estado creando durante los últimos millones de años. A medida que la humanidad despierta, también despertarán nuestros poderes para crear un cambio verdadero en nuestro planeta.”

Me encantó esa reflexión. Es momento de crear de manera diferente. No se trata de buscar a través de lo que creamos algo que nos complete. Se trata de encontrar en nuestro ser (lo que Eckhart Tolle llama la dimensión vertical) la plenitud y la dicha, y de crear a partir de ese estado.

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Puedes crear lo que quieres en este momento

Cuando pensamos en crear nuestra realidad, por lo general nos enfocamos en emprender acciones encaminadas hacia un resultado que deseamos en el futuro. Y eso, sin duda, es grandioso. Si queremos una bella casa nueva, es una buena idea ir a buscar los materiales y diseñar los planos. Sin embargo, estas acciones sólo corresponden al aspecto superficial del proceso mediante el cual creamos nuestra realidad, que consiste en modificar lo que percibimos como nuestro mundo exterior.

La forma más profunda y poderosa de crear nuestra realidad es ir adentro, al corazón, y crear allí la experiencia que deseamos en este momento. Podemos crear allí una gran experiencia de abundancia, amor, gratitud y plenitud que no depende en absoluto de nuestras circunstancias externas. En esa experiencia, nos damos cuenta de que tenemos ya todo lo que podríamos necesitar para ser felices. Nos damos cuenta de que este momento, este preciso instante, es un regalo sagrado.

Cuando creamos en nuestro interior esta experiencia de plenitud, nos alineamos con la vida y nuestras acciones fluyen sin esfuerzo, pues creamos impulsados por el amor, cuya naturaleza es crear. Creamos, no porque necesitemos algo externo para ser felices, sino por el impulso natural de seguir nuestro corazón.

Además, cuando experimentamos plenitud interna, nuestra vibración se eleva y atraemos naturalmente aquellas situaciones externas que resuenan con esa vibración. Entonces manifestamos con facilidad también aquello que deseamos en en plano externo. Pero esto es solo un bono, un regalo extra y secundario, pues en la plenitud ya está todo, ya nos sentimos completos.

Tomar acción es maravilloso. Pararnos de la cama y ponernos en marcha es parte indispensable del proceso de crear nuestra realidad. Pero, para que esas acciones estén impulsadas por una chispa divina, debemos ir al corazón.

Si quieres crear tu realidad, comienza por este preciso momento. Comienza por sanar, comienza por encender el fuego en tu interior. No tienes que esperar al futuro para crear una vida plena, abundante y maravillosa. Esa vida se encuentra ya aquí. Realmente, podría decirse que, más que crear esa realidad, se trata de sanar nuestra percepción y darnos cuenta de que ya tenemos y somos todo aquello que jamás podríamos llegar a desear en lo más profundo de nuestro corazón. Ahora.

Foto tomada de la cuenta de Instagram de @samphoum

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