Enfermedad, perfeccionismo y adicciones

Hace poco me disgosticaron una hernia discal y eso me causó una depresión. Me di cuenta de que esa depresión surgía desde mi perfeccionismo; en este caso, desde mi deseo de tener un cuerpo perfecto. Para escapar de este dolor, me vi cayendo en viejas adicciones.

En este video hablo entonces de cómo lidiar con la enfermedad, con el perfeccionismo y con las adicciones a partir de mi propia experiencia, y les cuento qué he aprendido de este proceso por el que estoy pasando.

Cómo dejar las adicciones

Todos hemos lidiado alguna vez con una adicción, y es probable que muchos estemos lidiando con alguna ahora.

Por eso, te invito a ver este video, en el que explico qué son las adicciones y comparto un consejo que ha funcionado para mí.

El primer paso para dejar una adicción, es reconocer que nos hace sufrir. Pues lo que caracteriza a las adicciones es que nos hacen sufrir.

El reconocimiento de ese sufrimiento nos motiva a querer sanar, pues es obvio que no queremos sufrir. Sin embargo, la adicción también se caracteriza porque se impone sobre nuestra fuerza de voluntad. Es como si algo nos obligara a hacer cosas que no queremos hacer.

Entonces, muchas veces la lucha contra las adicciones se convierte en una lucha contra nosotros mismos. Se trata de esforzarnos e imponer nuestra fuerza de voluntad sobre nuestros deseos más básicos e inmediatos.

Este esfuerzo, sin embargo, es desgastante y muchas veces nos lleva a reprimirnos, y cuando nos reprimimos, a veces acumulamos tensión que se desboca de manera negativa en otras áreas de nuestra vida. Por ejemplo, dejamos de fumar pero entonces comenzamos a comer demasiado.

Estaré haciendo varios videos en los que hablo sobre consejos sencillos para dejar las adicciones. En este primer video, planteo un enfoque que no se basa en la represión ni en aguantarnos las ganas sólo mediante la fuerza de voluntad, si bien esto a veces puede ser necesario.

Haz click aquí para ver el video sobre cómo dejar las adicciones.

¿Cómo soltar las adicciones?

Aquello a lo que te resistes persiste.

Esta es una frase que encontramos con frecuencia en los mensajes motivacionales, ¡y cuánta razón tiene!

Cuando tratamos de resistirnos a algo, le damos nuestra energía. Pues para resistir, tenemos que controlar, y controlar es algo que requiere de mucha energía.

No quiere decir esto de nunca debemos tratar de controlar nada. Se trata, más bien, de una invitación a encontrar formas más sanas de dejar ir lo que nos hace daño, de tal modo que cada vez tengamos que controlar menos.

Un ejemplo claro de algo que tratamos de dejar ir son las adicciones, esos comportamientos repetitivos que nos hacen daño y que parecen ser más fuertes que nuestra voluntad. Cuando tratamos de luchar contra una adicción resistiéndonos, le damos toda nuestra atención. Se puede hacer esto, y en algunos casos es necesario, pero es un camino arduo y agobiante. Por momentos pareciera que, entre más nos resistiéramos a las adicciones, más fuerza tienen.

Una alternativa a luchar contra aquello que queremos dejar ir es enfocar nuestra energía en algo que sí queremos. Así, a medida que el nuevo enfoque de nuestra energía crece, cada vez queda menos energía disponible para las adicciones y éstas pierden fuerza.

Por ejemplo, supongamos que quieres dejar de fumar. En vez de gastar toda tu energía resistiendo la tentación de fumar, enfócate en realizar otras actividades que vibren en una frecuencia muy diferente a la del cigarrillo y que sean incompatibles con éste. Algo que ayuda mucho en esos casos es hacer ejercicio. Si enfocas tu energía en el deporte, esto te traerá satisfacción y tu mente empezará a soltar por momentos su fijación en el cigarrillo, pues estará enfocada en el ejercicio que haces.

Enfocate en meditar, enfócate en danzar, enfócate en dar. Eso naturalmente elevará tu vibración, y entre más alta sea tu vibración, naturalmente las adicciones irán perdiendo fuerza. Puede que a veces se requiera de fuerza de voluntad. Pero el proceso será más ameno y suave si tu energía tiene ahora un nuevo foco que te proporciona bienestar y satisfacción, en vez de estar simplemente reprimiendo un deseo que surge en ti.

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El miedo a volver a caer

En un tiempo fui a hacer talleres de meditación a un hogar de muchachos que estaban allí para recuperarse de adicciones. Uno de los miedos más fuertes que tenían era el miedo a volver a consumir sustancias cuando dejaran el centro de rehabilitación; el miedo a volver a caer en la adicción; el miedo a repetir. El miedo a que a largo plazo no iban a sanar y sus vidas iban a terminar mal.

Creo que todos hemos tenido ese miedo alguna vez, así no hayamos sido adictos a una droga fuerte y no hayamos estado en un centro de rehabilitación.

Un ejemplo: no te gusta cuando discutes con tu pareja y le hablas con groserías. Y cuando hay una nueva pelea y comienzas a ser grosero, te sientes muy mal contigo porque te das cuenta de que has caído en algo que no querías volver a repetir. Entonces, después de la reconciliación, a la mañana siguiente, tienes menos confianza en ti mismo, pues volviste a caer, y tienes miedo de que caerás de nuevo.

Cualquier hábito o aspecto que no te gusta de ti puede generar el miedo a que repitas el pasado, a que sigas cayendo en lo mismo.

Este miedo es natural. Sin embargo, no te ayuda a sanar; por el contrario: aumenta las posibilidades de que repitas. Entre más miedo tengas, estarás más ansioso y menos conectado con tu consciencia y con tu corazón, y entre más ansioso estés, será más probable que caigas en comportamientos inconscientes. Es un círculo visioso típico.

Cuando hacía las meditaciones con los muchachos, les pedía disfrutar del momento presente, y en ese momento no estaban consumiendo. No importa si el día anterior o la semana pasada habían consumido. En ese momento no estaban consumiendo. Entre más aprendieran a disfrutar ese momento, más fácil sería para ellos hacer elecciones sanas en el futuro.

Ese miedo a repetir está relacionado con la necesidad que tenemos de elaborar una historia personal que nos guste: la historia de nuestro ego. Esa historia, por supuesto, se desarrolla en el tiempo. Y, al tratar de tener una historia que nos guste, nos sentimos en la necesidad de controlar el futuro. La idea de que podemos volver a caer atenta contra la historia que queremos construir de nosotros mismos. Entonces empezamos a tenerle miedo a nuestra historia, le tememos al personaje que hemos ido construyendo en el tiempo.

En este momento esa historia es una ilusión. En este momento no estás volviendo a caer. El miedo solo surge cuando le das importancia a tu historia en el tiempo y dejas de lado la verdad de este momento, que es el único que existe.

Solo por hoy

Cuando dejamos de prestarle atención anuestra historia, sanar se vuelve más fácil. Cuando no estamos enfocados en el pasado y el futuro, sanar se resume en hacer una buena elección en este momento. No importa lo que hayas hecho, no importa lo que vaya a pasar mañana; lo único que debe preocuparte es hacer una buena elección en este momento.

Es por esto que la frase “solo por hoy” es tan poderosa en diversas terapias para dejar adicciones. Tratar de dejar el alcohol de por vida es muy difícil, es un peso muy grande para estar cargando todo el tiempo. En cambio, elegir no beber alcohol solo por hoy es algo ligero y manejable. No se trata de tratar de arreglar la historia de tu vida; se trata de, solo por hoy, hacer una elección amorosa. Mañana será otro día.

Un día, sin embargo, es muy largo. Aún mejor puede ser centrarnos en este momento. “Solo por este momento” elige tener pensamientos amorosos. Solo por este momento elige amarte. Solo por este momento elige no preocuparte. En cinco minutos será un momento diferente. No te preocupes por si serás capaz de volver a elegir con amor en cinco minutos. Preocúpate únicamente por lo que eliges en este momento.

Al hacer bellas elecciones hoy, al hacer bellas elecciones en este momento, aumentan las posibilidades de que construyas la historia que habías soñado. Al hacer una buena elección ahora, llegarás al futuro con más energía y confianza. En cambio, preocuparte, culparte o temer aumentará las posibilidades de que vuelvas a caer. Y está bien si caes. No dejes que la caída se proyecte al futuro con una sombra de miedo. Simplemente elige de nuevo, solo por este momento.

Deja de preocuparte por tu historia, por el personaje que has construido en el tiempo. Enfócate en este momento, da lo mejor de ti en este instante. Ese amor se extenderá en el tiempo y, sin que te des cuenta, habrás construido una hermosa historia sin preocuparte por ella.

Foto: Imgorthand. Tomada de: Getty Images

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