Elige bien tus pensamientos, crean tu realidad

¿Que tanto pueden afectar los pensamientos la materia?

Personalmente, creo que la realidad última es pensamiento, y que la materia, el tiempo y el espacio son solo ilusiones creadas por el pensamiento. Si esto es así, por supuesto que el pensamiento puede afectar la materia, pues directamente la crea.

Sin embargo, no me interesa aquí convencerte de esas creencias. Aun si no las aceptas, hay un caso claro en el que debes reconocer que, sin lugar a dudas, el pensamiento afecta la materia. Me refiero a los movimientos de tu cuerpo. Tus pensamientos tienen el poder de hacer mover tu cuerpo. Puedes decidir actuar o quedarte quieta. Y tus pensamientos pueden promover la acción o impedirla.

Así pues, es obvio que los pensamientos transforman la realidad. Pues lo que hacemos los seres humanos depende de lo que pensamos, y con nuestras acciones creamos nuestra realidad. Por tanto, nuestra realidad depende de la calidad de nuestros pensamientos.

¿A qué tipo de acciones te están llevando tus pensamientos? Y ¿qué realidad estás creando a través de esas acciones? Si te gusta tu realidad, sigue pensando así. Si hay aspectos que no te hacen feliz, te tengo una buena noticia: puedes elegir pensar de una forma diferente. Elige pensamientos que te lleven a emprender las acciones que consideras necesarias para crear la realidad que deseas.

Eres una creadora. Eres poderosa. Y tus pensamientos son más potentes y más poderosos de lo que imaginas. Elígelos con consciencia.

Imagen tomada de la cuenta de Instagram de Zach Alan.

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¿En qué te estás enfocando?

Tomado de @theawkwardyeti

A veces somos así. Estamos rodeados de bendiciones, de vida, de dones, de regalos, pero nuestro intelecto se enfoca en lo que nos falta, en el diminuto punto negro escondido en una esquina del vasto cielo azul. Y entonces nos perdemos la hermosura, la belleza y el regalo que la vida nos hace.

Este es un truco del ego para justificar su sensación de aislamiento, carencia y sufrimiento. No importa qué tan bellas sean las flores que te rodean. No importa qué tan lejos hayas llegado en tu camino ni cuántos obstáculos hayas superado. No importa todo lo que has crecido en los últimos diez años ni todos los miedos que has superado. Al ego no le importa eso: basta con una falla, una carencia, un defecto. Eso es suficiente para que el ego nos atormente y nos saque del momento presente, donde toda la belleza que nos rodea está a nuestra disposición. Y nunca nada será suficiente para el ego. Siempre habrá una razón para autoflagelarte y sufrir.

Por eso, elijamos hoy escuchar a nuestro corazón, que en su infinita inocencia nos invita a apreciar, a conectarnos con la abundancia y con la belleza que nos rodean. Se trata de una elección, y de una que podemos hacer ahora. Como lo resaltan muchos maestros espirituales: siempre podemos elegir enfocarnos en el amor o en el miedo. Elijamos ahora enfocarnos en el amor.

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Podemos asumir responsabilidad por el poder de nuestra mente

Reconocer el poder de nuestra mente implica reconocer nuestro poder como creadores.

Esto implica el riesgo de sentirnos atemorizados por nuestra mente o culpables por sus creaciones. Pero eso no tiene por qué ser así: podemos asumir responsabilidad sin miedo ni culpa.

Podemos elegir observar nuestros pensamientos y entrenarnos para alimentar aquellos amorosos, que son los únicos reales, pues son los que pensamos con Dios. Y podemos dejar desvanecer aquellos pensamientos basados en el miedo, que en realidad no existen, pues los pensamos con el ego, y el ego es una ilusión.

Te invito a que tomes la decisión de asumir responsabilidad por el poder de tu mente y a usarlo para construir el mundo amoroso que deseas. Y te invito a que lo hagas sin juzgar ni temer aquellos pensamientos basados en el miedo. Simplemente reconoce su irrealidad y enfócate en tus pensamientos amorosos.

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