Una propuesta interesante

Si el problema que te preocupa no se está manifestando en este mismo momento, sino que sólo está en tu cabeza, puedes elegir estar presente y no dejarte llevar por la película que tu mente creará al rededor de ese problema.

Ante la perspectiva de que elijas estar presente, puede que tu ego te diga: “Hagamos un trato. Déjame resolver el problema en la cabeza, déjame imaginar los futuros posibles para asegurarme de que tendré cómo defenderme en caso de que mis miedos se vuelvan reales, déjame ganar esa posible discusión en mi imaginación, déjame repasar las razones por las que estoy en lo cierto y los demás están equivocados. Déjame hacer eso sólo esta vez. La próxima te prometo que nos quedaremos en el momento presente en vez de dejarnos llevar por mis películas”.

Podría llegar a ser un buen trato si no fuera porque una vez que lo aceptes, el ego te lo volverá a proponer una y otra vez, aplazando la presencia a un futuro que nunca llega.

Es el mismo trato que propone la mente cuando quiere satisfacer la urgencia de caer en una adicción. Sólo este cigarrillo y paro. Sólo este bocado más. Sólo un capítulo más. El problema es que apenas cedes la historia se repite: “Ahora sí el último”.

Hazle mejor la siguiente propuesta a tu mente: “Estemos presentes sólo por hoy. Sólo por este momento. Sólo por estos segundos, luego ya habrá tiempo para fantasear”. Y cada vez que te acuerdes, le vuelves a proponer el mismo trato. “Es sólo por este minuto”, dile, “No hay nada qué temer, sólo estemos presentes por este momento, sólo este, no pido nada más”.

Foto tomada de la cuenta de Instagram The Secret Life of Troja.

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