El magnífico poder de tu energía

Todos tenemos nuestra propia energía vital a disposición. Esa energía es poder bruto. Podemos canalizarla en las creaciones más sublimes o podemos destruir al mundo con ella. Podemos expresarla de forma inconsciente o podemos iluminarnos a nosotros y a nuestros hermanos con ella.

Cuando nuestra energía vital y nuestra energía sexual se mezclan con el amor y se transmutan, nos conectamos con la Fuente. La Fuente de lo que somos y también la fuente de todas las respuestas sabias.

Es esa energía la que se deborda cuando alguien despierta o se realiza y toma consciencia de su ser verdadero. Es esa energía la que corre ahora por todo tu cuerpo y te empuja a perseguir tus pasiones. Es esa energía la que crea nuevos seres humanos.

Comienza por sentirla en tu cuerpo. En el silencio. Elevándose desde la base de tu columna hasta el tope de tu cabeza. Luego puedes canalizarla en tus propósitos más elevados. Es el amor mismo transformándose en ti.

Esa energía se puede convertir en sexo, en edificios, en poemas, en las palabras de este blog, en compasión, y, si se eleva lo suficiente, en el silencio vibrante de la consciencia pura.

Cultívala. Cuídala. Siéntela. Transmútala. Elévala. Deja que tus deseos más elevados se impregnen de ella. Deja que tus creaciones vengan con el sello de la Fuente. Es esa la energía con la que vamos a despertarnos y a cambiar al mundo.

Imagen tomada de la cuenta de Instagram de Jonas Pointek.

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