¿Qué nos quieres enseñar?

Todo el mundo enseña, y enseña continuamente.

Un Curso de Milagros, cap. 6, introducción, 2, 2.

Todo el mundo basa sus acciones en algún sistema de creencias, ya sean estas conscientes o inconscientes. En otras palabras, nuestras acciones son un reflejo de nuestras creencias más profundas.

Si actúas de forma tacaña, muestras que crees que tu abundancia es limitada. Si atacas a alguien es porque crees que esa persona es tu enemigo y merece sufrir. Si compartes relajadamente muestras tu creencia en la abundancia.

Y esto no se puede fingir. Se trata de la acción completa, y eso incluye cómo te sientes. Si actúas externamente como si confiaras en alguien, pero internamente tienes miedo de esa persona, muestras que crees que esa persona puede hacerte daño. Podemos sentir tu paz y tu miedo, así no nos demos cuenta en el nivel consciente.

Así, al actuar siempre estamos mostrando que aceptamos ciertas creencias y rechazamos otras. Y al mostrar que aceptamos ciertas creencias, las promovemos en los demás. Es decir, enseñamos nuestras creencias más profundas todo el tiempo a través del ejemplo.

Con cada acción promueves las creencias que dieron pie a esa acción. Tus actos amorosos enseñan a amar. Tus actos basados en la desconfianza enseñan a temer. Cuando actúas a partir de la carencia enseñas carencia. Cuando actúas a partir de la abundancia enseñas abundancia.

Siempre estamos enseñando. Eso no lo podemos cambiar. Pero podemos elegir enseñar de manera consciente.

¿Qué nos quieres enseñar?

Foto tomada de la cuenta de Instagram de Sandra.

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Enseño lo que quiero aprender

Hay muchos consejos que doy en mis redes sociales. Pero te digo la verdad: no siempre los pongo en práctica. Es obvio, no soy perfecto. A veces trato, a veces me canso, a veces no sé cómo.

Me gusta dar consejos que no pongo en práctica porque al darlos aumenta la posibilidad de que yo los ponga en práctica. Y si ya los pongo en práctica, al compartir la idea se refuerza la convicción en mí y se vuelve más fácil la práctica.

Las ideas tienen una propiedad maravillosa: a medida que se comparten, se refuerzan en la mente de quien las comparte.

En el caso de las ideas, es obvio que al dar cada vez tengo más de aquello que doy. No pierdo nada al dar una idea. Por el contrario: la fortalezco en mí.

Así pues, te invito a compartir aquellas ideas que quieres vivir, aun si en este momento no son una realidad para ti. Enseña aquello que quieres aprender, así todavía no domines la práctica. Ya verás como al enseñar aprendes.

Imagen tomada de la cuenta de Instagram de Sondre Eriksen.

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