La magia de no saber qué va a pasar

Hace poco vi una hermosa charla de Eckhart Tolle en la que él cuenta que antes de comenzar a hablar siempre deja un momento de silencio. La razón de esto, dijo, no es simplemente promover la práctica del silencio interior. Además de eso, “la razón es que no sé qué es lo que voy a decir”, aclaró, tras lo cual quienes lo escuchaban se rieron.

Eckhart Tolle no prepara lo que va a decir, y es en parte por eso que sus charlas son tan poderosas. Al no preparar lo que va a decir, permite que su sabiduría esté completamente conectada con el momento presente. Al estar vacío de pasado, Eckhart le permite a una inteligencia más grande que él hablar a través suyo.

Muchas de las grandes obras producidas por seres humanos han surgido de ese estado de silencio interior en el que soltamos el control y permitimos que algo más grande que nosotros se exprese a través nuestro.

La clave es estar vacíos. Si ya tenemos un plan, si ya sabemos qué viene en cada momento, si tomamos el control, impedimos que sea la vasta inteligencia del universo quien nos guíe.

Para ser capaces de crear y actuar desde ese lugar de vacío interior, uno de los requisitos es “estar cómodo con no saber”. Si necesitamos saber qué va a pasar, no podemos soltar el control; el miedo a la incertidumbre nos lo impediría. Por tanto, para crear desde el vacío, debemos tener una confianza absoluta en la vida. En el caso de Eckhart, se trata de la confianza para hablar en frente de miles de personas sin saber qué va a decir, qué va a pasar. En mi caso, puede ser comenzar un proyecto sin tener claro cómo va a ser cada paso, sin tener control de qué debo hacer en cada momento o cómo voy a solucionar cada posible problema.

Esta actitud con la que Eckhart Tolle aborda sus charlas me parece muy inspiradora, aunque debo confesar que me cuesta ponerla en práctica. Lo he hecho, pero no de manera consistente. Sin embargo, puedo decirte que, cuando lo he hecho, los resultados han sido increíbles. Han salido de mi boca palabras geniales y de mi mente soluciones muy creativas a las que no hubiera llegado de otro modo.

Algunas veces, al poner en práctica este arte del silencio interior y de no saber, el ego se pone muy inquieto, pues el ego le tiene mucho miedo a lo desconocido. Y gran parte del camino ha sido relajarme y confiar. Confiar en que, en el momento necesario, vendrán las palabras y las soluciones. Se parece un poco como a esas ocasiones en las que encontramos algo cuando dejamos de buscarlo. Nos relajamos y entonces ocurren las sincronías y permitimos que una inteligencia mayor que nosotros tome el control.

Te invito a probar con cosas pequeñas. Cuando te veas planeando de manera obsesiva, suelta un poco el control. Cuando tengas miedo de no saber qué hacer, suelta un poco, relájate un poco, confía en la vida un poco. Sólo confiando aprenderás a confiar, pues sólo confiando podrás ver el resultado del universo actuando a través tuyo, y cuando veas el resultado, podrás relajarte cada vez más.

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